Bienvenido viajero.


Sin importar el camino que hayas recorrido hasta llegar aquí, espero que disfrutes de tu paso por mi pequeño rincón y que no te olvides de dejar tu huella. Sin importar si eres o no compañero blogger, espero leer tu opinión sobre los pequeños relatos y fragmentos que comparto con vosotros, y sobretodo... no te olvides de volver a visitarme ^^ Y recuerda:







lunes, 1 de noviembre de 2010

Deseos de cosas posibles

¿Porqué desear imposibles cuando la realidad nos puede hacer felices?

Mi único deseo imposible ahora mismo es que el tiempo pase un poquito más rápido, pero la espera me produce un hormigueo en el estómago tan... agradable... ^^

Tengo un nuevo proyecto en mente, algo bastante grande, algo que me hace tanta ilusión como miedo me da, pero lo primero compensa con creces lo segundo. Porque es difícil empezar un nuevo camino, pero un compañero de viaje adecuado lo hace todo más sencillo.

Deseo empezar a planear, a organizar, a empaquetar, a discutir...

Deseo despertarme a tu lado cada mañana.

Deseo que llegue enero...

sábado, 26 de junio de 2010

Llévame lejos

Llévame lejos. Hazme volar como sólo tú sabes hacer. Llévame a ese lugar en el que solo importamos tú y yo. A ese lugar dónde solo importamos nosotros y nuestros corazones. Dónde el resto del universo se difumina de tal forma que no nos puede afectar. Dónde no hacen falta las palabras. Dónde no necesitamos más que miradas. Dónde no hayan miradas indiscretas que puedan interferir en nuestra intimidad.

Cierra los ojos, bésame y volemos juntos lejos del mundo…

martes, 13 de abril de 2010


Porque a veces no sé cómo continuar. Necesito que todo sea más fácil, sé el camino que tengo que seguir, pero también sé que es un camino para dos... para caminar dos... no para que uno arrastre a otro... No sé... ahora mismo estoy bloqueada...

¿Cuánto puede tardar una persona en espavilar, por el bien de otra?




¿Cuánto puede esa otra persona ser capaz de esperar?

jueves, 28 de enero de 2010

La pieza que falta

Lorena estaba sobre la mesa, concentrada en esos pequeños fragmentos de cartón con colores vistosos, demasiado parecidos y diferentes a la vez. Se inclinaba, buscando aquí y allá un posible rincón dónde acoger la pieza que tenía en la mano. La cara del tigre.... la frondosa selva... el río... Dejaba la pieza, cogía otra y esperaba tener más suerte. Poco a poco iba uniendo el puzzle. Y a medida que lo iba acabando, la preocupación que le rondaba la cabeza se acercaba con sigilo, pero decidida. No puedes escapar de tus propios pensamientos.
Lorena necesitaba con urgencia poner en orden su mente, con mucha urgencia. Necesitaba ordenar su propio puzzle. Pero no es tan fácil. No tienes ningún dibujito guia para poder fijarte en como debe quedar tu corazón.
Lorena continuó encajando piezas, sobre la mesa y en su cabeza. Se sentía extraña, la vida le sonreía más que nunca, pero sentía qué algo le impedía disfrutar. Poco a poco, se iba dando cuenta de qué le ocurría. La sombra del pasado nos persigue, y contra más brille nuestra luz, más oscura será la sombra. Pero podía intentar deslumbrarla, cegarla, y así cesaría su tormento... Pero una simple luz no basta. Necesitaba ayuda. Necesitaba a alguien más. Una persona en particular.
Sabía perfectamente qué debía hacer, sólo le hacía falta una última pieza para seguir adelante... pero era díficil encajarla...
¿Sería capaz de afrontar los riesgos...?