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sábado, 4 de agosto de 2012

Noche de juegos I


Canción que inspira esta historia: Cuando te despiertas, Despistaos

Tendrá como mínimo 3 partes, pero bueno, muchas veces, los propios personajes se llenan de vida y toman las riendas de la historia (de hecho, iban a ser 2 partes hasta que empecé a escribirla... ^^). Espero que os guste.



Brian la observó, contoneándose al ritmo de la estridente música del local, ataviada con un ceñido vestido, mientras las luces intermitentes destacaban todas y cada una de las curvas de su figura.
Bailaba de forma incitante, provocativa, sugerente, de espaldas a un desconocido que la abrazaba e intentaba seguirle el ritmo, ilusamente feliz por su triunfo de esa noche. Pero Sharon no le prestaba atención al desconocido.
No. Ella lo miraba a él, lo devoraba con los ojos mientras jugueteaba con su melena morena.
Llevaban un año de idas y venidas, en un retorcido estira y afloja que iniciaron al cruzar la primera palabra en aquella discoteca.
Brian recordaba a la perfección aquella noche. El primer cruce de miradas. El primer beso, electrizante. Y la primera y letal metedura de pata.
Tomó el último trago de su bebida, dejó el vaso en la barra y se acercó a ella con paso decidido, ignorando a la rubia que había intentado seducirlo un par de canciones antes. Ya había tomado una decisión. Se acabaron los juegos, estaba harto. Harto de irse a la cama con una mujer diferente cada noche para demostrarle a Sharon que podía vivir sin ella. Harto de ver a Sharon en brazos de otros hombres para demostrarle exactamente lo mismo a él.
Cuando llegó junto a ella, le susurró al oído:
- Ya no voy a jugar más. Cuando te canses tú también, ya sabes dónde encontrarme.
Sharon clavó sus ojos castaños en los suyos, con el asombro reflejado en ellos, mientras el desconocido le dedicaba a Brian una miraba llena de furia por haberle estropeado la fiesta.
Brian dio media vuelta y abandonó el local, dejando a una estupefacta Sharon inmóvil en la pista.
Uno de los dos debía dejar a un lado su orgullo. Y esta vez había sido él.

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