Bienvenido viajero.


Sin importar el camino que hayas recorrido hasta llegar aquí, espero que disfrutes de tu paso por mi pequeño rincón y que no te olvides de dejar tu huella. Sin importar si eres o no compañero blogger, espero leer tu opinión sobre los pequeños relatos y fragmentos que comparto con vosotros, y sobretodo... no te olvides de volver a visitarme ^^ Y recuerda:







jueves, 6 de octubre de 2016

Equilibrio



Esto del equilibrio de la vida, del yin y el yang, que en todo lo bueno hay algo malo y viceversa… Empieza a ser una mierda. Pero es que no falla. Si me pasa algo bueno, casi automáticamente recibo una mala noticia que me revienta la burbuja. Si me pasa algo malo, llegan buenas noticias que ayudan a paliar el golpe. Pero habitualmente, a mí me pesan más las malas noticias que las buenas. Mi novio me ha dicho alguna vez que soy como una montaña rusa emocional y que a veces cuesta seguirme el ritmo. Y es verdad: con las buenas noticias, soy la persona más exageradamente feliz del mundo, todo es una fiesta y el Universo brilla más; pero las malas también me afectan en extremo, más que lo que parecen afectarle a otras personas, y me hundo mucho. Muchos amigos no paran de pasarme enlaces sobre artículos de personas altamente sensibles (PAS). Yo siempre pensaba que era una exageración, que simplemente soy bastante empática y ya, pero a lo mejor tienen razón.

Ayer el día empezó genial, como casi todos los de este nuevo curso. Estoy en medio de un montón de proyectos que me motivan muchísimo. Y me voy de viaje el viernes. Fui a la Universidad para continuar trabajando en la documentación de un yacimiento, cosa que me hace absurdamente feliz, y estuvimos moviendo papeles para que pueda acceder libremente a un despacho, para trabajar a mi gusto y a mi ritmo sin depender siempre de otra persona. Estaba en mi propia burbuja de felicidad. Y por la tarde recibí una noticia que, aunque no me afectaba directamente, me tumbó. Hoy estoy triste por una amiga. Y el tiempo acompaña.

La única parte buena es que me puedo tumbar un rato en la cama y dejarme gatiquerer por Oreo y Muxía. Y que mañana haré una escapada que me hace mucha ilusión.

Oreo y Muxía, dos de mis gatiamores

domingo, 2 de octubre de 2016

Toca espirar

Alguna vez leí que la inspiración es como respirar: inspiras y espiras. Para que pueda entrar algo, tienes que dejar salir lo que tienes, pero para que pueda salir algo, tienes que dejar que entre, y así hasta el infinito. Para poder dejar salir tus historias e ideas, debes dejarte nutrir y llenar por las historias e ideas de otras personas. Para escribir tu historia (o historias) debes leer las historias que ya se han escrito, pues éstas te llenarán, a su vez, de inspiración.

Justo en los peores momentos para escribir (para mí, cuando estoy hasta el cuello de trabajos académicos por entregar) la cabeza se me llena de ideas e historias. Historias a las que no les puedo dedicar el tiempo necesário para que tomen forma, así que anoto la idea y me prometo a mí misma que volveré a ellas y les daré forma cuando tenga tiempo. El problema viene que, ahora que tengo tiempo, no tengo inspiración. No dejo de leer, en realidad, de "inhalar" historias que, en su mayoría, me encantan, pero aunque toca exhalar, no encuentro las palabras, la motivación o la inspiración.

En fín, solo quería compartir mi frustración con el mundo. Porque me da rabia, mucha rabia, saber que tengo todas esas historias en mi cabeza, todas esas ideas anotadas en libretas, y que no hay manera de darles la forma que se merecen. Porque si bien es importante que la inspiración te pille trabajando, como señalan Despistaos en su canción, es una gran putada que te pille trabajando en otra cosa...



PD.: Siempre he tenido la duda de si es "expirar" o "espirar". Parece que es el segundo http://es.thefreedictionary.com/espirar . Curiosidades que descubres para escribir bien una entrada de blog ^_^